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Ascendente trigono Jupiter

La puerta cede sola, antes casi de que llegues a tocar el picaporte. Júpiter, esa parte que confía y ensancha sin tener que apretar, corre en buen ángulo hacia el horizonte por donde asciendes en tu carta. Lo que a otros les cuesta, en tu modo de aparecer va rodado: la generosidad entra contigo en la habitación sin que tengas que ir anunciándola por delante. La gente te calibra de lejos como alguien fácil de querer, alguien a quien la buena fortuna parece pisarle los talones al cruzar el umbral. No es un premio que te dieron, es un cauce que ya traías: tu manera de llegar al mundo viene con sitio de sobra y la holgura no se te acaba en la puerta.