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Ascendente trigono Marte

El empujón te nace del centro del cuerpo y cruza la puerta sin tropezar con nada. Marte, ese impulso que arranca y no se anda disculpando, corre en buen ángulo hacia el horizonte por donde asciendes en tu carta. Lo que en otros sería pugna, en tu modo de aparecer es pura soltura: el coraje entra contigo en la habitación sin que tengas que forzar la voz ni sacar pecho. La gente te calibra de lejos como alguien con nervio, capaz de actuar sin titubeo al cruzar el umbral. No es bravuconería de cara a la galería, es cauce: tu manera de llegar al mundo trae la fuerza ya bien repartida a lo largo del paso.