Dos copas vacías puestas en paralelo sobre una bandeja antes de que llegue nadie. Aquí Libra gobierna la entrada a tu casa 1, y la puerta por la que entras al mundo busca equilibrio desde el primer hola. Se nota primero tu tacto, la voz mesurada, la manera de mirar a los ojos sin asediarlos, la elegancia que no necesita anunciarse. Saludas como quien tiende un puente. El peligro es disolverte en la cortesía hasta que nadie sepa qué piensas de verdad. Aprende a tomar partido. Tu armonía es más bella cuando incluye una opinión propia, no cuando se gasta en complacer la sala. Empieza por decir un no pequeño esta semana y observa cómo cambia tu equilibrio interno.