Una placa de bronce con tu nombre y un cargo profesional, fijada en una puerta de madera oscura con cerradura pulida. Capricornio marca el umbral de tu casa 10, su signo de domicilio, y aquí tu vocación está exactamente en su elemento. Tienes paciencia para las décadas, sabes ascender escalón a escalón, soportas el peso de la responsabilidad pública. La gente percibe tu autoridad casi inevitable. Construye despacio una carrera con peso, esa es tu maestría natural. La invitación es no posponer indefinidamente la vida privada por sostener la carrera pública. Reserva tiempo concreto para los afectos cercanos antes de la cima; el monumento profesional, terminado sin testigos íntimos al lado, resulta un éxito frío en la fotografía final.