Un grupo de amigos reunidos en torno a una mesa con un cuaderno abierto, alguien acaba de proponer un proyecto que enciende a la sala. Tu casa 11 abre en Aries, y tu zona de comunidad se enciende con iniciativa, con propuestas valientes, con la voluntad de liderar el grupo cuando hace falta. Eres la chispa de la reunión, la que propone fundar, la que arranca el colectivo nuevo. La gente percibe tu energía social proactiva. El riesgo es agotar a tus amigos con prisa de transformar el grupo en proyecto antes de que cuaje el vínculo. Aprende a sostener el vínculo sin agenda. Tu fuego social madura cuando aprende también a llegar a una cena sin proponer nada más que la propia presencia.