Una libreta encuadernada en cuero con las iniciales en relieve, lista para citas memorables. Aquí Leo gobierna la entrada a tu casa 3, y tu manera de pensar es teatral, generosa, hecha para narrar. Cuentas anécdotas con arco, eliges palabras con sabor, te crece la voz cuando explicas lo que te apasiona. La gente percibe que tu charla calienta la mesa. El riesgo es que la conversación se vuelva escenario y olvides preguntar cómo está el otro antes de tu próxima función. Aprende a brillar también escuchando. Tu mente luminosa se vuelve más interesante cuando deja que el silencio del interlocutor también ocupe un espacio digno, no solo cuando tu propio relato gana el aplauso de la sala.