Un piso compartido con cuatro personas, un calendario común en el corcho de la cocina y un router parpadeando en una estantería. Tu casa 4 tiene la firma de Acuario, y tu hogar interior está hecho de comunidad elegida más que de familia heredada por sangre. Las amistades cercanas, los compañeros de piso, la gente del colectivo cuentan más en tu vida doméstica de lo que cuenta a veces la tía lejana. Se nota tu casa como sitio donde caben formas raras de convivir. El peligro es vivir solo con ideales y olvidar el cuerpo concreto que necesita una manta y una taza caliente. La invitación es bajar de la torre también en tu propia cocina, sin disolverla en abstracción.