Una guitarra apoyada en el respaldo de una silla y un billete de tren con destino en otro idioma sobre la mesa. Sagitario marca el umbral de tu casa 5, y tu zona de juego se enciende con horizonte, con viajes, con romances que cruzan fronteras o que abren visiones del mundo. Te enamoras de la maestra, del filósofo del barrio, de la persona que llega con acento distinto. Tu obra creativa busca aire libre y temas grandes. La gente percibe tu apetito de aventura amorosa y artística. El riesgo es prometer paisajes y desaparecer antes del segundo capítulo. Aprende a sostener la historia. Una aventura larga, vivida con presencia, te enseñará algo del fuego que tres meses de pasión exótica nunca llegan a pronunciar.