La Parte de la Fortuna, ese lugar calculado entre Sol, Luna y horizonte según la sect de tu carta, queda en el extremo opuesto del Nodo Sur, ese eje calculado que marca el suelo conocido que te toca soltar y no un astro con cuerpo. Media vuelta los separa, frente a frente: el remanso de ahora mira directo al hábito gastado de antes. Cuando vuelves al suelo viejo porque pesa menos, el descanso nuevo te llama desde la orilla contraria. Tiras de uno y se tensa el otro: las dos puntas se miden, una arrastrándote al pasado, la otra ofreciéndote uno mejor. En la casa donde se enfrentan, lo que hoy te alivia y lo que te toca soltar se pasan cuenta cara a cara.