Saltar al contenido
← Inicio

Jupiter en casa 5

Te enamoras con todo el cuerpo y desde el primer día la historia ya es una aventura del tamaño de una novela. Con Júpiter alojado en tu casa 5, la del juego sin público y de la primera canción tarareada para nadie, la expansión se cuela en tu manera de crear y de querer: pintas grande, amas grande, te lanzas a lo que haces con una fe que arrastra a los demás. Lo que enciende a otros poco a poco a ti te enciende de golpe, y eso te da un brillo enorme y también una impaciencia con lo lento. Cuando solo lo intenso emociona, lo que pide tiempo empieza a parecerte pequeño, y abandonas justo antes de que floreciera. No apagues ese entusiasmo, es tu mejor combustible. Pero regálale a algo la paciencia que tu fuego no trae de fábrica: un proyecto que crezca despacio, un amor que no necesite drama para sostenerse, una alegría que no dependa de empezar siempre de nuevo. Lo difícil para ti nunca fue arder. Fue quedarte el tiempo suficiente para ver florecer lo que prendiste.