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Lilith en Virgo

En los conventos antiguos solía haber una monja que se negaba a participar en los oficios cuando veía que la calidad litúrgica se estaba descuidando, y que prefería el silencio de su celda al servicio hecho de cualquier manera. Las abadesas la tenían por difícil. La comunidad, en cambio, reconocía en ella una integridad de oficio: no servía mal ni para agradar. Tu Lilith en Virgo lleva esa cualidad. Lilith no es un cuerpo del cielo, sino el apogeo de la Luna, el punto donde su recorrido se aparta más lejos: un lugar calculado en el mapa, no un astro que puedas observar, y por eso marca lo que en ti se reserva y no se entrega para agradar. Aquí lo que no se domestica pasa por el detalle, el servicio y las rutinas del cuerpo: una parte de ti que se niega a servir mal, a aceptar un cuidado de salud impuesto, a someter tus rituales íntimos a la mirada de fuera. Aprendiste pronto que cuando alguien te pedía mejorar te erizabas, no por orgullo, sino por defender tu propio método. El nudo no es la rigidez. Es confundir la integridad de tu oficio con una soledad obligada en el cuidado, como si defender tu modo significara no dejar entrar a nadie. Hay servicio que sí elegirías de buena gana. Mira qué pequeño cuidado de tu cuerpo eliges esta semana sin consultarlo con nadie.