Tu corazón cambia de forma cada tanto, y el cambio llega con su propia música puesta. La emoción que late y la chispa que rompe el molde son en ti un mismo clima, trígono de la Luna y Urano, y tu afecto se reinventa sin enfriarse en el proceso. Donde el cuidado pide formas nuevas, ahí estás en tu sitio: la educación que experimenta, la terapia creativa, el arte emocional, los espacios de comunidad fuera del molde. Quien te quiere aprende a esperar lo inesperado y a celebrarlo en vez de temerlo. Lo que se gasta primero no es la fuerza. Es que reinventarte sale tan barato que te vas antes de que algo madure, y nunca sabes qué habría sido. Hay presencias que se eligen quedándose. Elige también eso.