La respuesta te llega antes de terminar de leer la pregunta, y luego tienes que volver sobre tus pasos para entender por qué tenías razón. Mercurio y Urano caen en el mismo grado de tu carta, y por eso la mente y la chispa son en ti un solo pensamiento: piensas por salto, no por escalón. Ves antes que nadie soluciones que después le parecen obvias a todo el mundo. Los lentos te ven impaciente, los rápidos te ven cómplice. La parte difícil es esperar a los demás sin perder el rayo por el camino. No basta con tener la buena idea. Hay que llevarla acompañado hasta que el resto pueda usarla.