Neptuno fluye en trígono con tu Nodo Norte, y la sensibilidad es la corriente honda que ya te lleva, no algo contra lo que tengas que nadar. Intuición y rumbo de crecimiento vienen integrados: te dejas permear por lo sutil y el camino del eje se abre con holgura, suelto, sin que tengas que aclararlo todo a empujones. La gente nota que tu hondura no te pierde, que te orienta hacia delante. Que la sensibilidad fluya hacia el punto que el eje señala, sin disolverte, ocurre rara vez. Déjate llevar por esa corriente honda mientras corre a favor, sin soltar el paso ni creerlo eterno.