En la corriente honda del cielo, remover lo enraizado y abrir de par en par lo cerrado vienen ya en la misma agua, como una pendiente suave por la que todo baja sin remos. Este trígono no es un rasgo tuyo. Es un clima que respira una generación entera, una soltura traída de serie que se siente como camino cuesta abajo. En tu carta lo recoge una casa y lo tocan planetas tuyos; ahí queda tu tramo del camino. Por ese punto la holgura común corre como facilidad para renovar a fondo sin que se te enganche nada, para liberar mientras transformas. Por venir cuesta abajo apenas se nota el paso, como quien anda ligero sin pararse a pensar por qué.