Brillas con la cicatriz a la vista y a nadie le pareces menos luz por eso. Quirón y el Sol forman un trígono en tu carta: la herida que enseña y la identidad que se afirma son el clima que respiras, un aire en el que te muestras entero. Lo que te marcó hoy es parte de tu encanto, tu presencia tiene una hondura que el puro brillo no da. Sabes ser tú delante de otros, tu grieta te volvió cercano en lugar de distante. El riesgo no está en hacer poco. Es no notar que mostrarte completo, herida incluida y sin sonrojarte, es raro, y darlo por sentado. Tu luz también merece salas que la honren. Cuídala.