Tu rareza te sienta como una camisa hecha a medida, sin un solo tirón en las costuras. Quirón y Urano forman un trígono en tu carta: la herida de no encajar y la chispa que libera son el clima que respiras, un aire holgado a tu talla. Lo que un día te dejó fuera hoy es tu mejor instrumento, le das permiso a otros para ser distintos con solo existir como existes. Abres camino donde no lo había, el sendero común nunca te quiso del todo y eso te volvió explorador. El peligro no está en hacer poco. Es no notar que llevar la diferencia sin amargura es un don raro. No lo des por sentado.