Llevas tu edad como quien lleva buen tiempo encima. Los más jóvenes a veces se arriman a ti como a un muro de carga, no porque seas rígido, sino porque a tu lado el mundo se mueve un poco menos. Saturno y el Sol habitan un mismo grado de tu carta, y por eso la disciplina y la identidad son en ti una misma postura: ser tú es también un trabajo, y lo haces a diario sin quejarte. Por eso maduraste pronto y ahora envejeces despacio. Suelta la idea de que tu seriedad es lo que te gana el sitio. El sitio ya es tuyo. Reírte un rato no te lo quita.